Intento recordar si llegué a conocer el trenet de Benimaclet pero no lo consigo. Me gustaría poder buscar en internet en que año desapareció pero aquí no hay red que valga, aunque esto vaya a acabar en un blog. La memoria es traicionera. Sin embargo, si que recuerdo la vieja caseta en la que solía ponerse el guardabarreras. De un azul grisáceo. ¿Cuándo la quitaron?
Me acuerdo, ahora, de mi madre. Cuando éramos pequeñas (y no tanto) nos señalaba algunos edificios y con voz más o menos solemne nos decía: “antes, todo eso era huerta”. Han pasado muchos años.
Ahora somos nosotros los que vemos cambiar el barrio. Somos nosotras las que recordamos que donde ahora hay un aparcamiento subterráneo había un campo de fútbol, que por el solar abandonado por donde solíamos pasear a nuestro perro ahora hay una pequeña urbanización con tres edificios, piscina y césped (todavía me parece increíble que privatizaran una zona de juego. Así soy yo de ilusa). Somos nosotras las que recordamos cuando podías ir a la plaza a tomarte una cerveza tranquilamente, por decir algo. Somos nosotras las que cruzamos los dedos para que no cierren El Glop y para que sean falsos los rumores que nos llegan de que, quizá, chapen el Gabba (en el tiempo que tardo en publicar esto llegan buenas noticias: el Gabba no cierra. Gracias!!).




